jueves, 22 de diciembre de 2011

Volverán las oscuras golondrinas


Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a tus cristales
jugando llamarán;

pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros
nombres.
Esas... ¡No volverán!

Volverán las tupidas madre selvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aún más
hermosas,
sus flores se abrirán;

pero aquellas cuajadas de rocío,
cuyas gotas, mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
Esas... ¡No volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará;

pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar.
como yo te he querido...
Desengáñate.
¡Así no te querrán!

                                                    Gustavo Adolfo Becquer

1 comentario:

  1. ¡Oh maravilloso poder del verbo!
    ¿quién te resiste? ¡oh formidable fuerza de
    la palabra! ¿quién te vence?
    En el medroso silencio, que bien te insinúas en
    la oreja timida; en el fragoroso estruendo,
    qué bien retumbas en el pecho esforzado.
    ¡Qué prudente, si aconsejas; qué sutil, si engañas;
    qué blando, si acaricias; que rustico, si ofendes;
    qué cálido, si enamoras!.

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